COPESIUNA exporta 81 toneladas de cacao desde Siuna y proyecta superar las 100 toneladas en Europa durante 2026
Siuna, Costa Caribe Norte. — Desde las comunidades rurales de Siuna, en el corazón del Triángulo Minero, el cacao producido por cientos de familias campesinas ha comenzado a recorrer una ruta que hace algunos años parecía difícil de alcanzar: llegar directamente a los mercados internacionales.
La Cooperativa Agropecuaria Multisectorial de Siuna, R.L. (COPESIUNA) acumula actualmente 81 toneladas de cacao exportadas, luego del envío de un nuevo contenedor de 25 toneladas hacia Ámsterdam, Países Bajos, consolidando un proceso que la organización atribuye a años de trabajo, tecnificación de los productores y fortalecimiento de sus capacidades de comercialización.
“Antes las exportaciones se hacían en conjunto con otras organizaciones, ya que los volúmenes y las áreas de producción certificadas no eran lo suficientemente grandes para poder comercializar directamente”, explica Eduardo Hislop, gerente de COPESIUNA.
El cambio representa un paso importante para una cooperativa que actualmente acopia cacao de más de 800 productores, distribuidos en 86 comunidades del municipio de Siuna.
Sin embargo, dentro de esta cadena productiva existen diferentes categorías de productores. De los más de 800 productores que abastecen a la cooperativa, 364 cumplen los estándares y cuentan con las certificaciones requeridas para la producción destinada a los mercados internacionales.
Esta diferenciación permite que COPESIUNA atienda tanto el mercado nacional como el internacional, mientras continúa incorporando a más familias productoras a la dinámica de comercialización de cacao.

Tres certificaciones para llegar a Europa
COPESIUNA cuenta actualmente con tres certificaciones vinculadas a sus mercados de exportación: Orgánica, Rainforest Alliance y Fairtrade.
Estas certificaciones respaldan las condiciones de producción y trazabilidad requeridas para colocar el cacao en mercados internacionales, donde los consumidores y compradores demandan cada vez mayores estándares de calidad, sostenibilidad y responsabilidad en la cadena productiva.
Bélgica y Suiza, destinos del cacao siuneño
Entre los principales mercados internacionales de COPESIUNA se encuentran Bélgica y Suiza, donde la cooperativa ha logrado establecer relaciones comerciales con empresas especializadas en cacao y chocolate.
Entre sus compradores figuran Silva Cacao, de Amberes, Bélgica, y Chocolate Halba, con sede en Pratteln, Suiza, empresas hacia las cuales se dirige una producción que nace en las fincas de las comunidades rurales de Siuna.
La proyección para 2026 supera las 100 toneladas de cacao destinadas al mercado internacional, una meta que, de concretarse, podría representar ingresos cercanos a 20 millones de córdobas, de acuerdo con las estimaciones presentadas por la gerencia de la cooperativa.
El crecimiento de la exportación directa también está relacionado con una visión que COPESIUNA plantea como parte de su trabajo con las familias productoras.
“La cooperativa, como estrategia y visión principal, es apoyar a los productores; dentro de sus utilidades, transfiere a los productores el 75 % de sus ingresos de venta”, destaca Hislop.
El mercado nacional también mantiene un fuerte movimiento
La apuesta por los mercados internacionales convive con una importante dinámica de comercialización dentro de Nicaragua.
Durante el ciclo 2026, COPESIUNA registra 315 toneladas comercializadas en el mercado nacional, de una meta establecida de 431 toneladas.
Esto refleja que la cooperativa mantiene una estructura de comercialización que atiende diferentes segmentos del mercado y permite recibir la producción de familias que participan en la cadena del cacao, independientemente de que su producto esté destinado al mercado nacional o cumpla con los requisitos para la exportación.

De 54 asociados a una cooperativa de 235
El crecimiento de COPESIUNA no se limita a los volúmenes comercializados. También se refleja en la evolución de su organización gremial.
Para Fermín Estrada, presidente de COPESIUNA, la consolidación de la cooperativa ha estado marcada por la perseverancia y por la capacidad de mantener la confianza de las familias productoras a lo largo de los años.
Estrada recuerda que el camino gremial no siempre ha sido sencillo y que algunas organizaciones han iniciado procesos que posteriormente se han debilitado o desaparecido.
“Yo he dicho varias veces: hay que ser perseverantes en esa parte, para mantener un ritmo de confianza que pueda llegar a coronar una organización sólida”, señala.
La historia de COPESIUNA también puede observarse en la evolución de su membresía. La organización inició con 54 asociados, pero posteriormente llegó a reducirse hasta 36 socios. Con el paso de diferentes consejos de administración, la cifra volvió a crecer hasta 85 asociados y, durante la gestión de Estrada, alcanzó los 235 asociados que registra actualmente.
Para el presidente de la cooperativa, ese crecimiento está relacionado con la confianza que las familias depositan en una organización cuando encuentran resultados y estabilidad en su funcionamiento.
“El crecimiento de una organización depende de que las familias puedan ver una certeza del buen funcionamiento”, sostiene Estrada.

De 18.70 toneladas exportadas en 2025 a una meta superior a 100 en 2026
Los resultados actuales tienen un antecedente reciente. Durante 2025, COPESIUNA exportó 18.70 toneladas de cacao, cifra que permite dimensionar el crecimiento alcanzado por la organización en un periodo relativamente corto.
El volumen acumulado de 81 toneladas exportadas durante 2026, según los datos proporcionados por la gerencia de la cooperativa, evidencia el avance hacia una mayor capacidad de comercialización directa.
El nuevo contenedor de 25 toneladas enviado hacia Ámsterdam representa así más que un cargamento de cacao. Para COPESIUNA, constituye un resultado de un proceso que comenzó con la organización de los productores, continuó con la tecnificación y certificación de las fincas y ahora busca consolidarse mediante el acceso directo a compradores internacionales.
Desde las fincas de 86 comunidades de Siuna, el cacao emprende así un recorrido que conecta a productores del Triángulo Minero con mercados de Europa.
Es la historia de una cadena productiva que busca crecer desde las comunidades: con productores que abastecen el mercado nacional, otros que cumplen los estándares internacionales y una cooperativa que apuesta por transformar la producción local en oportunidades de comercialización y mayores ingresos para las familias que cultivan cacao.

