Crecimiento del acopio de cacao impulsa la economía del Triángulo Minero
El Triángulo Minero: una región que gana protagonismo
En el Triángulo Minero (Siuna, Rosita y Bonanza), el crecimiento del acopio de cacao ha sido especialmente notable en los últimos años. La región, tradicionalmente conocida por su vocación minera y forestal, ha encontrado en el cacao una alternativa económica sostenible, con alta demanda internacional y con un impacto directo en la economía familiar.
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Productores de comunidades como Ucú, Tadazna, Wasakin, Bethel, Labú, Alamikambá y Rosita rural, han fortalecido sus capacidades gracias al acompañamiento técnico, programas de renovación de plantaciones, acceso a mercados y el impulso de cooperativas locales que ahora logran mejores precios a través de procesos de fermentación y secado más eficientes.
Impacto productivo y social
- Mayor estabilidad en los precios, al acceder a compradores formales.
- Incremento en la calidad del grano, con procesos estandarizados de fermentación.
- Más oportunidades de empleo rural, especialmente para jóvenes y mujeres.
- Diversificación económica, reduciendo la dependencia del oro y del empleo temporal.
- Articulación territorial, con cooperativas que hoy exportan directamente o abastecen a empresas nacionales.
El cacao del Caribe Norte —con aroma fino, buena fermentación y alta calidad— ha comenzado a posicionarse también en nichos especializados de chocolate artesanal.
Una ruta de crecimiento sostenido
Con la ampliación de áreas cultivadas, la instalación de nuevos centros de acopio y el fortalecimiento de las cooperativas, el Triángulo Minero muestra un crecimiento sostenido que podría duplicar su volumen de cacao acopiado en los próximos años, contribuyendo significativamente a la economía comunitaria y al desarrollo agroindustrial del país.

